Roger Josué Arroyo González, de 28 años y de nacionalidad venezolana, fue condenado a 16 años y 8 meses de prisión por el homicidio de Ángelo José Muñoz Padrón, ocurrido en una discoteca del municipio de Dosquebradas.
El crimen se registró hacia las 2:30 de la madrugada del domingo 18 de enero de este año, en el segundo piso de la discoteca Dubái, ubicada en la carrera 16 con calle 43 del barrio San Fernando.
De acuerdo con la investigación, Ángelo José Muñoz Padrón se encontraba en el establecimiento compartiendo con familiares y personas cercanas. Entre ellas estaba Roger Josué Arroyo González, quien era conocido del grupo por su vínculo con una amiga de Jesmary Gutiérrez Figueredo, compañera sentimental de la víctima.
Según la versión establecida en el proceso, durante la noche se presentó una discusión en la que Roger Josué habría agredido verbal y físicamente a Jesmary. Ante esta situación, Ángelo intervino para pedirle que no la tocara y que se calmara.
La confrontación escaló entre ambos hombres. En medio del altercado, Roger Josué habría advertido a Ángelo que se verían a la salida del establecimiento.
Minutos después, ya fuera de la discoteca, se produjo una nueva agresión. Según la investigación, Roger Josué atacó a Ángelo José con elementos cortopunzantes, lo que le causó lesiones que posteriormente le provocaron la muerte.
El dictamen de Medicina Legal fue tenido en cuenta dentro del proceso judicial para establecer la causa del fallecimiento y los elementos utilizados durante la agresión.
Antes de la audiencia de acusación, Roger Josué Arroyo González suscribió un preacuerdo con la Fiscalía 22 Seccional de Dosquebradas y aceptó su responsabilidad en el homicidio.
El acuerdo fue avalado por el Juzgado Primero Penal del Circuito de Dosquebradas, que impuso una condena de 200 meses de prisión, equivalentes a 16 años y 8 meses de cárcel.
Ángelo José Muñoz Padrón tenía 30 años, también era de nacionalidad venezolana y vivía en unión libre con Jesmary Gutiérrez Figueredo. Era padre de un niño y, según sus allegados, había llegado a Colombia en busca de mejores oportunidades para su familia.
El caso quedó cerrado judicialmente con la condena contra Roger Josué Arroyo González, mientras la familia de la víctima mantiene el reclamo de justicia por lo ocurrido.





