Desde el domingo 1 de febrero de 2026 empezó a regir en el país una reducción de $500 por galón de gasolina corriente. La decisión fue adoptada por el Gobierno Nacional mediante resolución conjunta de los ministerios de Hacienda y Minas y Energía.
Con el ajuste, el precio de referencia en Pereira pasó de estar alrededor de $16.400 a ubicarse cerca de $15.900 por galón, representando un alivio para conductores particulares, transportadores y sectores productivos que dependen del combustible para su operación diaria.
La disminución hace parte de la política de estabilización del mercado de combustibles y del manejo del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), instrumento con el que el Estado compensa variaciones internacionales para evitar alzas bruscas en Colombia.
Autoridades indicaron que las estaciones de servicio deben aplicar obligatoriamente la rebaja, mientras entidades de control vigilan su cumplimiento. La medida se da tras varios meses de incrementos y busca reducir la presión sobre el costo de vida y la actividad económica.





