Un accidente laboral ahora tiene al hombre viviendo una verdadera película de horror, entre el miedo y la irresponsabilidad de la ARL

Desde el pasado 2 de enero a Yonatan Osorio le ha tocado vivir segundos angustiantes. La preocupación por tener altas probabilidades de resultar positivo para VIH le robó la tranquilidad.

El joven de 27 años laboraba como vigilante en un centro médico de Pereira. Una paciente acudió al hospital con herida por arma blanca y, en medio de la euforia, le tiró sangre a los ojos. La respuesta de la ARL ha sido lenta.

Osorio, como es conocido en el hospital, dice que la preocupación es lo que más le ha afectado en los últimos días. “Uno confía mucho en Dios, en que todo saldrá bien, pero no es fácil”, contó.

Según el joven vigilante, tuvo que esperar 9 días para que la ARL, AXA Colpatria, le suministrara los antiretrovirales.

“La primera dosis la recibí el primer día, cuando fui al médico por la EPS. Luego hubo dificultades. Me comuniqué con ellos y dijeron que me los enviarían a casa”, explicó Osorio.

Lo cierto es que los medicamentos llegaron cas dos semanas después y al momento solo ha tenido consultas médicas de manera virtual.

Para el joven, la atención que se ha brindado desde la ARL ha sido poco oportuna e irresponsable con la entrega de los medicamentos.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí