Las lluvias intensas y los cambios de temperatura mantienen en alerta a las autoridades, que adelantan monitoreos e intervenciones para reducir los riesgos en diferentes sectores de la ciudad.
Tras el sismo, la Alcaldía de Pereira inspeccionó más de 400 taludes para identificar posibles riesgos de deslizamiento. Actualmente, la Dirección de Gestión del Riesgo (DIGER) mantiene la vigilancia sobre estos puntos ante los cambios en las condiciones climáticas.
De acuerdo con la entidad, las altas temperaturas y las lluvias fuertes pueden afectar la estabilidad del terreno y aumentar el riesgo en sectores vulnerables. Por ello, la Administración Municipal adelanta acciones para mitigar las amenazas e intervenir los taludes que lo requieren.
Las autoridades también hacen un llamado a la ciudadanía para que reporte grietas, desprendimientos de tierra o cualquier cambio inusual en el terreno. Estos reportes permiten evaluar las condiciones de cada sector y facilitar una respuesta oportuna ante posibles emergencias.
La recomendación es mantener la precaución, especialmente en zonas cercanas a laderas y terrenos inestables, y atender las indicaciones de los organismos de gestión del riesgo.





