El anuncio de una tarifa diferencial de apenas $700 en el peaje Tarapacá II, ubicado entre Caldas y Risaralda, sigue generando interrogantes entre los conductores, luego de que el presidente Gustavo Petro anunciara la medida el pasado 3 de junio de 2026, en plena campaña electoral, sin que en ese momento se formalizara el acto administrativo necesario para su implementación.
Durante su intervención desde este punto de la vía, el mandatario aseguró que el nuevo valor representaría un alivio económico para los habitantes de la zona. Sin embargo, la falta de una resolución inmediata por parte del Ministerio de Transporte generó confusión entre los usuarios, quienes esperaban que la reducción comenzara a aplicarse.
Posteriormente, se aclaró que la tarifa de $700 no estaría disponible para todos los vehículos, sino que correspondería a un beneficio diferencial dirigido a residentes y transportadores de los municipios ubicados en el área de influencia, siempre y cuando cumplan con los requisitos de inscripción y validación establecidos.
A esta situación se sumaron los interrogantes sobre la disponibilidad de recursos para financiar el alivio tarifario. Tanto el Ministerio de Transporte como la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) señalaron dificultades relacionadas con la financiación de la medida, lo que ha mantenido la incertidumbre sobre su aplicación efectiva.
Mientras tanto, conductores que transitan por el peaje han reportado que continúan pagando la tarifa plena, con valores superiores a los $16.000 y $17.000, mientras se completan los trámites y requisitos formales.
La principal preocupación de los usuarios es cuándo comenzará a hacerse efectivo el beneficio anunciado y cuáles serán las condiciones definitivas para acceder a él. Por ahora, la tarifa diferencial de $700 genera expectativa entre las comunidades de la zona, que esperan una solución concreta frente al costo del tránsito por este corredor vial.





