En medio de las dificultades que todavía enfrentan muchas familias de Dosquebradas tras el terremoto, una empresa de este municipio decidió demostrar que el reciclaje también puede convertirse en una oportunidad para ayudar a quienes más lo necesitan.
La empresa se dedica a transformar plástico reciclado en madera plástica, un proceso que además busca enseñar, especialmente a los niños, la importancia de separar y aprovechar los residuos que generamos diariamente.
Botellas, envases y otros elementos plásticos que normalmente terminarían en la basura pueden ser recolectados y transformados. Con este material se fabrica la madera plástica que posteriormente puede convertirse en diferentes estructuras.
Pero esta vez, el propósito va mucho más allá del cuidado del medio ambiente.
La empresa decidió sumarse a la ayuda para las familias que resultaron afectadas por el terremoto y asumió un compromiso que hoy llena de esperanza a una familia: donar una casa completamente fabricada con madera plástica reciclada.
La vivienda será entregada en los próximos días a una familia víctima del terremoto, que perdió su hogar y que ahora podrá comenzar nuevamente gracias a una iniciativa que une dos grandes causas: el cuidado del planeta y la solidaridad.
Detrás de cada pedazo de plástico reciclado hay una posibilidad de transformar. Y en este caso, esos residuos no solo tendrán una segunda vida: se convertirán en un techo, en un hogar y en una nueva oportunidad para una familia que lo perdió todo.
Una muestra de que cuando la comunidad se une, incluso aquello que parecía ser un simple residuo puede convertirse en esperanza.





