Pereira y otros municipios del Eje Cafetero enfrentan ahora una nueva etapa de la emergencia: la evaluación de los daños y el proceso de reclamación ante las compañías aseguradoras.
El terremoto que sacudió al Eje Cafetero dejó afectaciones en viviendas, establecimientos comerciales y edificaciones, y puso a las compañías de seguros frente a un importante reto de atención y respuesta a los damnificados.
En Pereira, una de las ciudades que registró mayores afectaciones, propietarios y empresarios comenzaron a revisar sus pólizas para establecer qué coberturas pueden aplicar frente a los daños ocasionados por el movimiento telúrico.
Para las aseguradoras, el desafío está en atender las reclamaciones, realizar las inspecciones correspondientes y determinar, de acuerdo con las condiciones de cada póliza, el alcance de las coberturas y las eventuales indemnizaciones.
¿Qué deben tener en cuenta los afectados?
Para quienes sufrieron daños, las preguntas son numerosas: ¿qué cubre realmente una póliza frente a un terremoto?, ¿qué ocurre si una vivienda quedó inhabitable?, ¿qué pasa con los créditos que aún están pendientes de pago? y ¿cuánto puede tardar el proceso de indemnización?
Ante estas inquietudes, el llamado es a que cada asegurado revise las condiciones de su póliza y se comunique directamente con su compañía de seguros para iniciar el proceso de reclamación.
También es fundamental reportar oportunamente los daños, conservar los documentos relacionados con la póliza y reunir fotografías, videos y demás evidencias de las afectaciones, elementos que pueden ser requeridos durante el proceso de evaluación.
Un proceso clave para la recuperación
La respuesta de las aseguradoras será determinante para miles de familias y empresarios que buscan recuperar parte de las pérdidas ocasionadas por el terremoto.
Mientras avanzan las labores de evaluación y atención de la emergencia, comienza un proceso que podría extenderse durante las próximas semanas y que será clave para la recuperación económica y habitacional de Pereira y de los demás municipios afectados.
En este escenario, el reto para el sector asegurador será responder de manera oportuna y clara a los afectados, mientras estos buscan hacer efectivas las coberturas que contrataron para proteger su patrimonio.





