En alerta se encuentran las autoridades sanitarias en la capital del país, tras la muerte de 23 personas por consumo de licor adulterado.
Las dos últimas víctimas son una mujer y un hombre, ambos de 50 años, quienes fueron encontrados inconscientes en una calle del barrio Restrepo al sur de Bogotá.
Según la investigación, las personas fallecidas consumieron bebidas embriagantes que contenían metanol. Las marcas que están en el ojo del huracán son Rey de Reyes y Cabañitas, dos aperitivos cuyo precio comercial oscila en los $2.500.
Las autoridades ofrecieron una recompensa de $20 millones para obtener información que conduzca con la captura de los responsables de la producción y distribución de este producto.
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