Después de las dificultades que dejó el terremoto del pasado 10 de agosto, la reactivación económica se ha convertido en uno de los grandes retos para cientos de familias en Risaralda.
Con ese propósito, Comfamiliar Risaralda abrió un espacio para los emprendedores del departamento en las instalaciones del Parque Consotá, donde cerca de 70 iniciativas tuvieron la oportunidad de mostrar y comercializar sus productos.
Cada emprendimiento contó con un stand acondicionado para recibir a los visitantes, convirtiendo esta jornada en una vitrina comercial y, al mismo tiempo, en una oportunidad para que pequeños empresarios y familias afectadas puedan continuar fortaleciendo sus negocios.
La jornada también permitió visibilizar el trabajo que viene adelantando la unidad de emprendimiento de Comfamiliar Risaralda, un espacio que brinda acompañamiento, capacitación y formación a quienes deciden convertir una idea de negocio en una fuente de ingresos.
Algunos de los emprendedores que participaron en la jornada hacen parte precisamente de estos procesos de acompañamiento, y encontraron en este encuentro una oportunidad para llevar su formación a un escenario real de comercialización.
Más allá de vender un producto, para muchos de ellos estas jornadas representan la posibilidad de volver a empezar, recuperar ingresos y mantener vivos sus sueños de emprendimiento.
En medio de la recuperación que vive Risaralda tras el sismo del 10 de agosto, iniciativas como esta buscan que la solidaridad también se traduzca en oportunidades y que la reactivación económica llegue directamente a quienes día a día trabajan por sacar adelante sus negocios y sus familias.
Porque detrás de cada stand hay una historia, una familia y un sueño que sigue buscando crecer.





