Una excursión terminó en una tragedia en Cabo Verde. Al menos 25 personas murieron, entre ellas numerosos niños y adolescentes, luego de que el bus en el que viajaban cayera por un precipicio de aproximadamente 30 metros en una zona montañosa de la isla de Fogo.
El vehículo transportaba cerca de 32 personas y regresaba hacia São Filipe después de una excursión en las inmediaciones del Pico do Fogo, el volcán más alto del país. El accidente ocurrió entre Chã das Caldeiras y Campanas de Cima, en un sector de difícil acceso, donde el automotor terminó en un barranco rocoso.
Las primeras versiones indican que uno de los neumáticos habría explotado, provocando que el conductor perdiera el control del vehículo. Sin embargo, esta hipótesis todavía no ha sido confirmada oficialmente y las autoridades adelantan las investigaciones para determinar qué provocó el accidente.
La tragedia golpeó especialmente a la población infantil: entre las víctimas hay niños y adolescentes de entre 6 y 16 años. Los organismos de emergencia atendieron a los sobrevivientes, mientras familiares y autoridades enfrentan una de las tragedias más dolorosas registradas recientemente en el país.
El presidente de Cabo Verde, José María Neves, calificó el accidente como una “inmensa tragedia”. Las autoridades decretaron dos días de duelo nacional y anunciaron apoyo psicológico para las familias afectadas.
Aunque el vehículo ha sido descrito como un bus escolar, autoridades educativas aclararon que la excursión no habría sido organizada oficialmente por una institución educativa, sino que correspondía a una salida anual organizada particularmente por el conductor, quien también murió en el accidente.





