Por primera vez, un presidente de la República se posesionará fuera de Bogotá y, además, no pronunciará su discurso de posesión ante el Congreso.
Abelardo de la Espriella jurará como presidente de Colombia en el Arena USC de la Universidad Santiago de Cali, en la capital del Valle del Cauca, y recibirá la banda presidencial de manos del presidente del Senado, Honorio Henríquez Pinedo, ante el Congreso en pleno. Inmediatamente se trasladará en helicóptero al Batallón Pichincha de Cali, donde pronunciará su discurso de posesión y presidirá los demás actos protocolarios.
Hay un profundo mensaje simbólico en este acto. De la Espriella, a pesar de cumplir con la Constitución y la ley al jurar y posesionarse oficialmente ante el Congreso, no se dirigirá a la clase política, representada en el Senado y la Cámara, sino a las Fuerzas Militares, como un homenaje y reconocimiento a policías y soldados.
Abelardo no pudo posesionarse, como lo prometió en campaña, en una guarnición militar porque el presidente saliente, Gustavo Petro, no lo autorizó. Por ello, De la Espriella debía posesionarse primero para poder acceder, ya como presidente en ejercicio y comandante en jefe de las Fuerzas Militares, al Batallón Pichincha, donde se concentrará el protocolo de posesión.





