Siete barras de explosivos y 14 estopines fueron incautados en Obando, Valle del Cauca. Según información de inteligencia, el material tendría como posible destino Manizales.
A pocas horas de la posesión presidencial y de la jornada del 7 de agosto, las autoridades reforzaron la seguridad en Manizales luego de la incautación de un cargamento de explosivos en el municipio de Obando, Valle del Cauca.
El material decomisado estaba compuesto por siete barras de explosivos y 14 estopines con mecha de seguridad. De acuerdo con información de inteligencia, el cargamento tendría como posible destino la capital de Caldas, situación que llevó a las autoridades a activar un plan especial de prevención y control.
Como parte de las medidas, la Alcaldía de Manizales estableció restricciones para el transporte de escombros, pipas de gas, pimpinas de gasolina y trasteos. También se prohibió la circulación de motocicletas con parrillero y la operación de drones durante la jornada del 7 de agosto.
El alcalde Jorge Eduardo Rojas confirmó que no habrá ley seca, pero sí funcionará un Puesto de Mando Unificado (PMU) hasta el 8 de agosto para realizar seguimiento permanente a la situación.
También se reforzaron los controles en los principales accesos a la ciudad, especialmente en las vías procedentes de Pereira, Neira y Bogotá, con mayores verificaciones a vehículos y personas.
El comandante de la Policía Metropolitana de Manizales, coronel César Alberto Aristizábal Riascos, señaló que se incrementó el pie de fuerza con apoyo de la Policía y el Ejército y que se realizarán controles especiales en corredores estratégicos.
Las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía para mantener la calma y reportar cualquier situación sospechosa a la línea 123, mientras se mantiene el estado de alerta preventiva durante esta jornada.





