La construcción de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR), considerada una de las obras ambientales más importantes para Pereira y Dosquebradas, continúa avanzando en su proceso de estructuración y licitación. El proyecto contempla una inversión cercana a los 465 mil millones de pesos y busca contribuir a la recuperación de los recursos hídricos y al desarrollo sostenible de la región.
Esta iniciativa cuenta con el respaldo financiero del Gobierno Nacional y la participación de las administraciones municipales de Pereira y Dosquebradas, la CARDER, Serviciudad y Aguas y Aguas de Pereira. Según lo informado por la gerente de esta última entidad, Nancy Lorena García Acosta, el proyecto ya cuenta con cierre financiero, está contemplado dentro del Plan de Desarrollo y tiene el respaldo de la Presidencia de la República para garantizar su ejecución.
Por la magnitud y complejidad de la obra, el proceso de licitación ha requerido una revisión detallada. Hasta el momento, se han recibido alrededor de 860 observaciones, frente a las cuales se han acogido los planteamientos considerados más relevantes, con el propósito de avanzar en el proceso y garantizar las condiciones necesarias para su desarrollo.
Uno de los principales beneficios de esta infraestructura será su impacto ambiental, especialmente en la recuperación del río Otún, donde se proyecta alcanzar más de un 90 % de descontaminación, contribuyendo así a mejorar la calidad del agua y proteger los ecosistemas de la región.
Además de su aporte ambiental, la PTAR también tendrá un impacto en la generación de empleo, un aspecto especialmente importante en medio del proceso de recuperación que atraviesa la región tras el terremoto del pasado 10 de agosto. Se estima que durante su desarrollo se generarán más de 350 empleos directos, además de oportunidades laborales indirectas que dinamizarán la economía local.
De esta manera, la PTAR se proyecta no solo como una solución de saneamiento para Pereira y Dosquebradas, sino también como una obra estratégica para la recuperación ambiental, la reactivación económica y el bienestar de las futuras generaciones.





