El Hospital Universitario San Jorge de Pereira continúa trabajando en la recuperación de su capacidad hospitalaria, luego de las afectaciones ocasionadas por el terremoto de agosto. Antes de la emergencia, el centro asistencial contaba con aproximadamente 560 camas, pero tras el sismo esta cifra se redujo a cerca de 420.
Actualmente, la institución dispone de alrededor de 470 camas, luego de recuperar aproximadamente 50 espacios de hospitalización. Así lo confirmó el gerente del hospital, Javier Alejandro Gaviria Murillo, quien explicó que la meta es habilitar otras 50 camas durante noviembre y avanzar en la ampliación de la capacidad de atención.
La disminución de estos espacios ha generado una mayor presión sobre los servicios hospitalarios, especialmente urgencias, debido a la llegada de pacientes de diferentes municipios que buscan atención en este centro asistencial. Incluso, ha sido necesario habilitar zonas de expansión en pasillos y adecuar habitaciones para instalar más camas y responder a la demanda.
Entre las áreas que presentaron mayores afectaciones se encuentran pediatría, medicina interna y las unidades de cuidados intensivos pediátrica y obstétrica. Según el gerente, algunas de estas zonas ya han sido intervenidas y se espera finalizar la reconstrucción del servicio de pediatría antes del 30 de noviembre.
Frente a los recursos para la recuperación, Gaviria Murillo indicó que las intervenciones se han adelantado principalmente con recursos propios y un anticipo del seguro. También destacó el apoyo de algunas organizaciones y fundaciones que han contribuido con equipos médicos, camillas y otros elementos necesarios para la atención de los pacientes.
La proyección del hospital es alcanzar cerca del 90 % de recuperación de su capacidad de funcionamiento en diciembre. Sin embargo, las obras restantes dependerán de los estudios de vulnerabilidad estructural que permitirán establecer qué espacios requieren demolición, adecuaciones o nuevas intervenciones.
Este panorama se presenta mientras la red hospitalaria de Risaralda enfrenta una alta ocupación. Según cifras entregadas por la Secretaría de Salud departamental ante la Asamblea, las unidades de cuidados intensivos registran una ocupación del 100 %, mientras que hospitalización alcanza el 99 %, lo que evidencia la presión sobre los servicios de salud del departamento





