Cuatro días después del sismo de magnitud 7,4 con epicentro en San José del Palmar, Chocó, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres reporta 285 personas fallecidas, 3.975 heridas y 379 desaparecidas, según el balance con corte a las 6:30 de la mañana de este 14 de agosto. Los organismos de socorro han rescatado con vida a 354 personas.
La emergencia se extiende por 15 departamentos y 426 municipios, con 102.263 personas de 45.523 familias afectadas. Cali, Pereira, Quibdó, Manizales y Armenia permanecen en alerta roja. Es el sismo más fuerte registrado en el país en la última década.
El impacto material es profundo: 12.828 viviendas quedaron destruidas y 73.455 presentan averías. Colapsaron 121 edificios. También resultaron afectados 240 centros de salud, 2.205 centros educativos y 1.208 centros comunitarios, además de 210 vías, 73 acueductos, 44 puentes vehiculares, 13 puentes peatonales y cinco aeropuertos.
Los departamentos con mayor número de víctimas mortales son Valle del Cauca y Risaralda, cuyas capitales —Cali y Pereira— concentran buena parte de las pérdidas humanas. Chocó, donde estuvo el epicentro, registra la mayor cantidad de viviendas destruidas.
El Instituto Nacional de Medicina Legal informó la noche del 13 de agosto que ha recibido 260 cuerpos provenientes de Chocó, Caldas, Risaralda y Valle del Cauca. De ellos, 246 han sido identificados —entre las víctimas hay 17 menores de edad— y 222 fueron entregados a sus familias.
La cifra de desaparecidos descendió frente al corte anterior, cuando se contabilizaban 496, debido a la localización de personas que figuraban como no ubicadas. El director de la UNGRD, David Santiago Tamayo, advirtió que el tiempo clave para los rescates con vida está avanzando. El Servicio Geológico Colombiano señaló que las réplicas continuarán registrándose, un comportamiento normal tras un sismo de esta magnitud.





