La más reciente jornada electoral en Colombia dejó una cifra significativa de votos que no pudieron ser tenidos en cuenta dentro del resultado final. Según el reporte oficial de la Registraduría Nacional del Estado Civil, cerca de tres millones de votos fueron anulados si se suman las consultas interpartidistas y las votaciones para Senado de la República de Colombia y Cámara de Representantes de Colombia.
En total, durante la jornada se contabilizaron casi 45 millones de votos, de los cuales una parte importante no fue válida. Esto significa que aproximadamente una de cada diez papeletas terminó siendo descartada, situación que pudo presentarse por diferentes motivos.
Entre las principales razones aparecen errores o confusión de los votantes al momento de marcar la tarjeta electoral, pero también se reportaron casos en los que los ciudadanos escribieron mensajes o insultos en los tarjetones, lo que automáticamente invalida el voto. Asimismo, se registraron situaciones en las que el elector pidió la tarjeta electoral pero finalmente no la marcó.
El informe también indica que 1,2 millones de votos fueron clasificados como nulos o no marcados. De estos, 565.554 correspondieron a votos no marcados, lo que representó 6,91 %, mientras que 646.645 fueron nulos, equivalentes a 7,9 %. En consecuencia, cerca de 6,9 millones de votos fueron considerados válidos, es decir, 85,1 % del total.
Resultados por corporaciones
En las elecciones para el Senado de la República de Colombia, con 86,4 % de las mesas escrutadas, se registraron 19 millones de votos. De estos, 457.910 fueron no marcados (2,4 %), 533.396 nulos (2,79 %) y 581.959 en blanco. En este caso, 18 millones de votos fueron validados, lo que representa 94,79 % del total.
Por su parte, en la elección para la Cámara de Representantes de Colombia se contabilizaron 18,9 millones de votos. Los no marcados fueron 343.571 (1,79 %), mientras que los nulos alcanzaron 605.042 (3,15 %). Además, se registraron 654.788 votos en blanco (3,59 %). Con estas cifras, 18,2 millones de votos fueron válidos, equivalentes al 95,04 %.
Las cifras evidencian que, pese a la alta participación, un número considerable de tarjetas electorales no lograron ser contabilizadas como voto válido, lo que vuelve a poner sobre la mesa la importancia de la pedagogía electoral para orientar a los ciudadanos sobre cómo votar correctamente en cada proceso democrático.





