Una nueva tragedia sacude al país. Un dron cargado con explosivos cayó sobre una vivienda en medio de intensos combates entre las disidencias de las Farc y el Clan del Golfo, dejando tres personas muertas y una más gravemente herida.
El ataque ocurrió en la vereda La Jagua, zona rural del municipio de Segovia, en el nordeste de Antioquia, donde desde hace meses se libra una fuerte disputa territorial entre grupos armados ilegales. El artefacto descendió directamente sobre la casa donde se encontraba una familia. La detonación fue devastadora.
Las víctimas fatales serían integrantes de un mismo núcleo familiar, todos adultos, aunque las autoridades avanzan en el proceso de plena identificación. El único sobreviviente fue trasladado de urgencia desde el área rural hasta el casco urbano de Segovia, donde permanece bajo observación médica. Su estado de salud es reservado.
La explosión se produjo en medio de combates que, según habitantes de la zona, se prolongaron durante varias horas en la mañana de este jueves 26 de febrero. El miedo y la zozobra volvieron a apoderarse de la comunidad, que denuncia que el uso de drones con explosivos se ha convertido en una modalidad recurrente en la confrontación.
El alcalde de Segovia, Edwin Castañeda, alertó sobre la grave crisis de orden público que se repite en las veredas del norte del municipio. “Ha sido sistemático desde nuestra llegada al gobierno. En el primer trimestre de 2024 tuvimos una emergencia humanitaria por desplazamiento y se convierte en algo cíclico por el control de este territorio”, advirtió el mandatario.
El alcalde también expresó su preocupación porque, pese a las constantes denuncias de la comunidad, en recientes consejos de seguridad no habría recibido reportes detallados por parte del Ejército sobre la magnitud del conflicto.
Mientras las autoridades realizan verificaciones y refuerzan la presencia en la zona, el temor persiste entre los habitantes, que una vez más quedan atrapados en medio del fuego cruzado.





