Al menos 14 personas murieron y alrededor de 9.000 viviendas quedaron destruidas en los departamentos colombianos de Córdoba y Sucre, tras intensas lluvias que han provocado inundaciones y desbordamientos de ríos en las últimas jornadas, informó este viernes 6 de febrero el presidente Gustavo Petro en sus redes sociales.
El mandatario precisó que casi 50.000 familias han resultado afectadas por las lluvias, con cerca de 35.000 hectáreas inundadas y 300.000 hectáreas impactadas, lo que ha generado graves daños en zonas urbanas y rurales, destruyendo viviendas, vías y cultivos en varias regiones del norte y noroeste del país.
Autoridades climáticas señalaron que los aguaceros están asociados a un frente frío atípico que ingresó al mar Caribe en una temporada que normalmente registra poca precipitación, y advirtieron que otro frente similar podría llegar entre este viernes y el lunes, lo que aumentaría el riesgo de nuevas inundaciones.
Ante la magnitud de la emergencia, el Gobierno anunció que considerará declarar nuevamente la emergencia económica, ambiental y social en las zonas afectadas, y movilizar recursos, incluida la intervención del Ejército para derribar diques que obstaculizan el flujo del agua y mitigar los daños.





