Un juez condenó a 12 años de prisión al hombre responsable del asesinato de un padre y su hija en Armenia, Quindío, decisión que generó rechazo e indignación entre ciudadanos y familiares de las víctimas tras conocerse que la pena fue reducida mediante un preacuerdo con la Fiscalía.
El procesado aceptó su responsabilidad por los delitos de doble homicidio y porte ilegal de armas, lo que permitió evitar el juicio y acceder a una rebaja significativa de la condena. Durante la audiencia, ofreció disculpas públicas a los allegados de las víctimas.
Según la investigación, el crimen ocurrió luego de un accidente de tránsito que había sido conciliado previamente. Horas después, el agresor regresó armado al lugar y atacó a las víctimas, causando su muerte y conmocionando a la comunidad.
La sentencia deberá cumplirse en centro carcelario, aunque el caso reabrió el debate sobre los beneficios judiciales y las reducciones de pena en delitos graves que generan alto impacto social.





