Un grupo delincuencial había instalado un circuito cerrado de televisión en distintos puntos estratégicos de un barrio, con el fin de vigilar los movimientos de las autoridades y evadir los operativos policiales.
Los dispositivos se encontraban ubicados en accesos principales, esquinas y entornos deportivos, entre otros lugares, y eran monitoreados tanto desde dispositivos móviles como desde un punto fijo, lo que permitía a la red criminal operar con mayor tranquilidad.
Las autoridades informaron que ya se han realizado varias incautaciones similares. En estos operativos, la Policía Nacional, en coordinación con la Alcaldía de Dosquebradas, ha destruido diversos equipos de videovigilancia utilizados por estas estructuras delincuenciales, dedicadas principalmente al narcomenudeo.





