El vendaval del fin de semana que dejó más de 600 familias indígenas, campesinas y afrodescendientes en el corregimiento de Santa Cecilia, en Pueblo Rico, afectadas; tiene a las autoridades municipales y departamentales estudiando urgentes medidas para a tender a los afectados que en su mayoría perdieron todos sus enceres.
Una de las acciones que se evalúa es la declaratoria de calamidad pública según lo informó el alcalde Leonardo Fabio Siágama, para poder solicitar a la gobernación recursos que sirvan para prestar atención básica a los afectados que han tenido que pasar la noche en medio de improvisados cambuches.
El secretario de gobierno de Risaralda, Israel Londoño, dijo en entrevista con Noticias UNOA que se evalúan varias acciones para atender a los afectados.